El 14 de noviembre de 1980, conmovido por la difícil situación de los refugiados vietnamitas, el P. Pedro Arrupe SJ, entonces Superior General de la Compañía de Jesús, fundó el JRS para acompañar, servir y defender a las personas desplazadas por la fuerza. Su llamamiento era ir allí donde las necesidades eran mayores y donde los más vulnerables eran a menudo olvidados. Su visión no era solo ofrecer ayuda práctica a las personas refugiadas, sino también brindarles un acompañamiento humano, pedagógico y espiritual, compartiendo su camino y fomentando su esperanza. Cuarenta y cinco años después, las necesidades para las que nacimos no han desaparecido. Desde Sudán del Sur hasta Ucrania, desde Myanmar hasta Oriente Medio, los conflictos prolongados no dan señales de remitir, mientras surgen otros nuevos. En un mundo cada vez más hostil hacia los refugiados, la misión del JRS -de cuya red en nuestra Provincia forma parte el SJM– sigue siendo tan vital como siempre: crear un mundo más justo, donde todas las personas puedan vivir con dignidad.
Te invitamos a ver un mensaje especial del Superior General de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa SJ:
2025 11 15





