Así habló de la oración José María R. Olaizola en la última formación abierta de este curso, en la Iglesia de la Inmaculada en Gijón. En su charla, el jesuita se refirió al ruido constante que nos rodea, que nos distrae y nos impide escuchar lo que realmente importa. Explicó también qué significa ser una persona orante: no se trata de rezar de una forma determinada ni de cumplir un número fijo de horas, sino de vivir en referencia a Dios de un modo natural, dejando que brote desde dentro, y de ser capaz de leer los acontecimientos de la vida con mirada creyente. Habló de las preguntas que resultan fecundas y de aquellas que son estériles, y presentó la oración como una búsqueda, una relación y una comunicación profunda en la que, en último término, buscamos descubrir y cumplir la voluntad de Dios. Ofreció además algunas claves para comprender y vivir la oración en el mundo de hoy, aquí y ahora.
Han sido tres charlas este curso, que se han tenido por partida doble en Gijón y en Oviedo y es un formato que puede consolidarse como formación abierta en la fe. Ya estamos preparando las convocatorias para el curso próximo. AMDG





