El pasado 4 de junio, fieles a la tradición y un año más, volvimos a reunirnos 45 antiguos alumnos del Colegio San Ignacio que, por diferentes circunstancias de la vida, residimos en Madrid.
Creo que existe un sentimiento unánime: todo salió magníficamente y el objetivo volvió a cumplirse con creces. Seguimos creando y manteniendo vivos los lazos de amistad y compañerismo entre quienes compartimos unos valores y una formación recibidos durante una etapa decisiva de nuestras vidas.
Nos alegró especialmente comprobar que todos los asistentes disfrutaron del encuentro y que se produjo una magnífica integración entre las distintas generaciones presentes, desde los más jóvenes, con poco más de veinte años, hasta los veteranos que ya hemos superado ampliamente los setenta.
Como cada año, afloraron las clásicas anécdotas de los tiempos del colegio: los recuerdos de profesores inolvidables, el sufrimiento de los míticos mil metros de Azpeitia, la charca antes de la construcción de las pistas deportivas y tantas otras historias que, por unos momentos, nos devuelven a la infancia y a aquellos años que marcaron nuestras vidas.
Echamos de menos al Padre Fernando de la Puente, que finalmente no pudo acompañarnos. También lamentamos la ausencia de nuestro compañero Claudio Rubio (promoción del 69), que tenía preparados sus ya tradicionales bollos preñaos para hacérnoslos llegar a través de Juan Ovejero (69), pero que tampoco pudo asistir. Con estas bajas, la representación de los más veteranos recayó exclusivamente en el siempre fiel e incondicional Luis Mazón (69).
Ante la imposibilidad de asistir del Padre Fernando de la Puente, José García de Castro, S.J., nos dirigió unas breves y entrañables palabras. Después llegaron las fotos de rigor y continuamos disfrutando de la compañía, los recuerdos compartidos y los proyectos e ideas que siguen manteniendo vivo el espíritu de estos encuentros. Faltaron los famosos bollos preñaos de Claudio, pero queda comprometida una doble ración para el próximo año.
En esta crónica pensaba volver a insistir con aquello de «a ver si alguien me toma el relevo y recoge el testigo…», pero, como parece que le estoy cogiendo gusto al cargo, voy a hacer lo que últimamente está tan de moda y seguir el ejemplo de Leonardo DiCaprio en El Lobo de Wall Street, después imitado por unos y otros en la vida pública y deportiva:
«¡NO VOY A DIMITIR!»
Por lo tanto, quedáis oficialmente convocados para el XVI Encuentro de Antiguos Alumnos del San Ignacio en Madrid, que celebraremos en 2027. Ya os comunicaré la fecha cuando se acerque el momento.
Un fuerte abrazo para todos y hasta el próximo encuentro.
(Juan Fernández Vega)





