El pasado viernes, 22 de mayo, la promoción de 2bach, que el día anterior había sido despedida por todo el colegio, tuvo la celebración del acto de graduación en el que estuvieron presentes el claustro y los padres y madres de alumnos. Un acto entrañable y sobrio al tiempo, en el que las miradas iban hacia atrás (en la memoria agradecida y nostálgica al tiempo) por lo vivido a lo largo de la andadura colegial, y hacia alante, en las expectativas y anhelos por todo lo que está por venir. Tras los discursos, tanto de dirección, jesuitas, asociación de padres y antiguos alumnos, y especialmente de los propios alumnos, tuvo lugar la entrega de los diplomas y algunos reconocimientos especiales para estudiantes que dejan una huella por alguna dimensión de su actividad, ya sea académica o humana. Un vídeo con fotografías permitió evocar tantos años de educación y muchas memorias que cada quién atesora.
La foto de todo el grupo en la escalera dio paso a la celebración de la eucaristía, en la que muchos participaron de distintos modos. En ella se recordó a los que se van la importancia de entender bien la «amistad» de la que hablaba el evangelio. Y se les animó a ser de verdad gente que vaya dejando un rastro amable allá por donde pasen.
El acto concluyó en Latores, con cena y baile que fueron ocasión para todos de disfrutar, felicitar y celebrar un día tan especial.





















