Una nutrida concurrencia de colaboradores y amigos de la misión de la Compañía de Jesús en Asturias se congregaron para compartir este momento. Presidió la celebración el P. Enric, Provincial de España, que en su homilía, insistió en un reto para la familia ignaciana: servir más y mejor a las gentes de Asturias . Teniendo de fondo el evangelio del día y la invitación a ese amor que no entiende de amigos y enemigos, Enric se dirigió con cercanía a todos: «Doy las gracias por todo el bien que todas las personas vinculadas con las instituciones de la Compañía en Asturias hacéis. Todo esto no es posible sin poner la otra mejilla, sin apostar, aunque no haya resultados o muchas veces no sepamos agradeceros adecuadamente, o poner palabra al agradecimiento o al perdón. Nuestro mundo nos pide ser canales de servicio y personas que sepan conjugar bien el verbo. RECONCILIAR Que el Señor nos lo conceda».
Tras la comunión, tomó la palabra Teo Garcia Estalayo SJ que, emocionado, expresó su gratitud por lo mucho vivido , haciendo explícito ese reconocimiento a personas y grupos que han sido parte de su tiempo (ya en dos etapas) en esta Asturias que ha vivido como “paraíso”.
José Mari cerró estas intervenciones hablando del reto que vive e intuye: ayudar a forjar comunidad en este mundo de tantas divisiones . Comunidades plurales, diversas, donde el vínculo de unión no sean afinidades, edades o ideologías, sino tan solo uno. La Palabra viva que es Jesús, que nos vive y nos convoca.
El ambiente fraterno, el cariño en la acogida , el acompañamiento de un coro formado por gentes de Oviedo y Gijón, y la presencia de muchas buenas gentes de la plataforma dejaron un buen sabor de boca y supusieron un buen punto de partida para la nueva etapa que comienza en Asturias.
2025 09 16





