Jornada de nuevos profesores

Este martes, 6 de octubre, fue el día que desde la Plataforma dedicamos a compartir con los nuevos trabajadores de los centros educativos una jornada para que conozcan la misión de la Compañía de Jesús en Asturias. 15 personas (6 profesores del San Ignacio, 4 del Inmaculada, 4 del Gedo y 1 trabajadora del Hogar de San José) pudieron participar en esta ocasión. El encuentro comenzó en la fundación Revillagigedo. Allí el delegado de la plataforma, José Mari R. Olaizola, que luego acompañaría al grupo durante todo el día introduciendo los distintos lugares, explicó algunos conceptos básicos de este mundo ignaciano nuestro: provincia, provincial, plataformas apostólicas… A continuación Javi Pérez de la Canal habló del sector de educación y contó algo más sobre la Escuela Revillagigedo, y Cristina Avella del sector social y de la Fundación Hogar de San José. Tras esta primera explicación, los participantes recorrimos las instalaciones y talleres de la Escuela, y conocimos también las casas del Hogar de San José, donde Lucía Morán nos explicó cómo funciona y cómo busca hoy responder a las necesidades de los menores que tienen a su cargo.

Tras un café en el mismo Hogar nos desplazamos al colegio Inmaculada. Allí Arancha Vega, la directora, contó un poco sobre el colegio. Eusebio de la Vega explicó lo que son las paraescolares en la educación SJ y Javier Valdés lo que supone toda la dimensión académica. Tras ello tuvimos la ocasión de recorrer el colegio, un magnífico ejemplo de cómo conviven la historia más que centenaria de una institución educativa y la adaptación a nuevos tiempos y espacios.

De allí nos fuimos a Oviedo, al San Ignacio, donde pudimos comer tranquilamente. Tras ello Luis Ordóñez, antiguo director, hizo un interesante recorrido por la historia de la Compañía de Jesús en Oviedo desde el siglo XVI hasta aterrizar en el colegio actual. También habló sobre la dimensión tutorial, esencial en el trato con los alumnos. A continuación recorrimos el colegio, con especial atención a la zona de infanti y guardería recién implantada. Terminamos el recorrido en la capilla del centro, donde Pablo Cuesta explicó la dimensión pastoral de la educación, y concluimos la jornada con un pequeño examen ignaciano.

Fue una jornada intensa, plural y bonita, una buena ocasión para que quienes se incorporan a la misión que compartimos lo hagan sin quedar únicamente vinculados a una institución, y puedan ver el resto del trabajo. Y, con todo, aún tendríamos que encontrar el modo de hablar de Celorio y de la celebración y formación que se ofrece desde Salesas, pero en un solo día, no cabe más. Y como bien nos recordó uno de los ponentes del día, «Non multa, sed multum» (no demasiadas cosas, pero sí con sentido y solidez).

Noticias relacionadas