El alumnado de Grado Básico de la Escuela Revillagigedo ha participado recientemente en una actividad educativa de gran valor histórico y cultural: un itinerario guiado por el Gijón de la Guerra Civil, organizado por el Ayuntamiento de Gijón. Una experiencia que les ha permitido descubrir, desde los propios escenarios, un periodo fundamental de la historia local.
Poca gente sabe que Gijón fue la ciudad más bombardeada del Frente Norte durante la contienda y esta visita ha permitido conocer de cerca los lugares que marcaron la vida de la ciudad durante el conflicto.
El recorrido comenzó en el Parque de Begoña, un espacio que hoy es lugar de encuentro y ocio, pero que durante la guerra fue testigo directo de la vida cotidiana y también refugio en momentos de peligro.
A continuación, el grupo se dirigió a la ‘Cuesta de Correos’, donde se encuentran las entradas a los túneles antiaéreos. Estos pasadizos subterráneos constituyen un testimonio clave de la resistencia civil y de las estrategias de protección utilizadas para resguardar a la población de los continuos bombardeos.
La siguiente parada fue el Colegio Jovellanos, donde una placa conmemorativa recuerda a los docentes y refleja el esfuerzo por mantener la actividad educativa incluso en tiempos de enorme dificultad.
El itinerario continuó en la Plaza de El Parchís, zona céntrica que vivió intensamente el conflicto y que fue escenario de la vida diaria de la ciudad durante aquellos años convulsos.
Otro de los puntos destacados fue la visita a la Iglesia de San Pedro Apóstol, un lugar cargado de simbolismo, ya que fue utilizada como cárcel por ambos bandos, convirtiéndose en un reflejo de la represión y la profunda división social que trajo consigo la guerra.
La actividad finalizó en la Biblioteca Pública Jovellanos, donde el alumnado visitó una exposición ‘Gijón bajo las bombas’, que complementa el recorrido con testimonios gráficos y documentos históricos sobre el impacto del conflicto en la ciudad.
El alumnado valoró muy positivamente la experiencia, destacando el interés de conocer mejor la historia de la ciudad en la que viven y de poder aprender fuera del aula, recorriendo los propios escenarios donde ocurrieron los hechos.
Actividades como esta permiten al alumnado conectar con la historia de su entorno, reflexionar sobre el pasado y comprender mejor los efectos de la guerra en la vida cotidiana de una ciudad. Una experiencia educativa que combina aprendizaje, memoria y ciudadanía.








