XVIII Jornada Solidaria Familiar

El pasado día 7 de marzo el Colegio San Ignacio de Oviedo celebró su ya tradicional Jornada Solidaria Familiar, broche final de la Semana Ignaciana, este año en colaboración con El Reto Madagascar – Aula y semilla de la ONG Entreculturas, que tiene como objetivo contribuir a la promoción de una educación integral y de calidad en seis escuelas primarias rurales acompañadas por Fe y Alegría Madagascar. La delegación de Asturias de Entreculturas nos acompañó también, como cada año.

Familias, personal del colegio, alumnos y también antiguos alumnos trabajamos codo con codo para que todo salga adelante. Esa colaboración crea algo más que una actividad solidaria, construye una comunidad fuerte, comprometida y consciente de su situación privilegiada y que se ocupa en mirar más allá de sí misma. Es un gusto ver a padres, profesores y chavales trabajando juntos como iguales en un ámbito distinto al familiar y escolar, haciendo de la jornada y de todo el trabajo de preparación una experiencia muy enriquecedora para todos.
Desde el punto de vista de las familias que participamos en la organización, no es sólo un evento en el calendario, es una oportunidad para conocernos mejor, unir esfuerzos y compartir valores.

Este año nos encontramos con un día frío en el que la lluvia sólo respetó la mañana, lo que no fue impedimento para que al comienzo de la jornada el salón de actos estuviera lleno para celebrar la eucaristía, que contaba con el coro infantil del colegio y con alumnos, exalumnos y padres, que se unieron con sus voces para acompañar en la celebración.
Detrás de cada actividad y cada detalle hay muchas horas de trabajo desde semanas antes de la propia jornada. Ese día el colegio se transforma en un espacio lleno de propuestas para todas las edades: el mercadillo gourmet, donde se venden los productos donados por empresas asturianas, la carrera solidaria, la cafetería con productos preparados con cariño por las propias familias y en la que padres, profes y alumnos se convierten en “camareros por un día”, un animado guateque siempre muy concurrido, juegos infantiles tradicionales, pintacaras, el escape room, muy, muy trabajado, el concierto de música en directo, con canciones conocidas y coreadas por todos, y el esperado “bingo loco”, divertidísimo. Incluso los más pequeños tienen un papel protagonista, ya que desde la radio del colegio emiten un programa especial que se escucha en todo el centro y que sorprende a todos por lo profesional y divertido que resulta.

Este año, además, hemos hemos querido dar visibilidad al trabajo que hace Cáritas Marruecos junto a una comunidad de Jesuitas en ciudades como el Aaiun y Dajla, acompañando a mujeres y niños migrantes. Gracias a antiguos alumnos del colegio que colaboran allí año tras año y son testigos de dicho trabajo, hemos podido conocer un poco más de cerca esta realidad a través de una exposición de fotos y una charla muy interesante y motivadora.
También nos acompañó la Fundación Hogar de San José, con una exposición de esta institución dedicada al acogimiento residencial de menores entre los 8 y los 18 años en situación de vulnerabilidad y exclusión social.

Y ahora, días después pero aún con el regusto por el trabajo bien hecho, sólo sale dar las gracias; a los miembros de la junta de la APA y dirección del colegio que hace 19 años se lanzaron a organizar esta aventura y a todos los que fueron recogiendo su testigo y la hicieron crecer hasta la XVIII JSF que acabamos de celebrar; a tantas familias que colaboran y se entregan sin dudarlo; a todos los profes que dedican su tiempo libre a algo más allá de lo académico, enseñanza de entrega para todos, siempre con ganas y entusiasmo; al personal no docente del colegio, también parte esencial de esta jornada; a todas las empresas que año tras años colaboran con sus generosas donaciones y en especial a todos los alumnos y antiguos alumnos que han colaborado en todos estos años, gracias por su compromiso y entrega, un lujo trabajar a su lado y verlos crecer y trabajar con tanto entusiasmo, son un gran ejemplo para todos los que vienen detrás.
El éxito de esta jornada no está en la recaudación, reside en hacernos conscientes de lo afortunados que somos, de que cuando se trabaja juntos somos mejores, hacemos familia y colegio dando sentido a nuestra misión ignaciana de “en todo amar y servir”, de que nuestro esfuerzo impacta directamente en las vidas de personas con nombres y apellidos, un pequeño granito de arena que se hace grande. Este es el principio del cambio.

GRACIAS
JUNTA APA SAN IGNACIO

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