Hace exactamente 40 años, en el año 1986, se materializaba una de las ideas de José Guerrero y el jesuita Pachi Cuesta un primer torneo del cole, en el que participaron ocho equipos de baloncesto masculino, y 38 ediciones después, son 38 los equipos que se disputan en baloncesto femenino y masculino, voleibol y fútbol, la gloria deportiva, pero sobre todo disfrutaron de una experiencia humana y de convivencia, con toda seguridad cada uno de los más de 600 participantes de 11 colegios diferentes se llevan el más grato de los recuerdos de Gijón.
Se dieron cita este fin de semana del 27 al 29 de marzo en las instalaciones del Colegio, muchas horas de partidos, y sobre todo de emoción y diversión por parte de deportistas, familias y público.
Desde el viernes que llegaron las expediciones de Valladolid, Bilbao, Durango, León, Lisboa, Madrid, Barcelona y Zaragoza para la inauguración con una multitudinaria Eucaristía en el iglesia del Colegio, hasta la entrega de premios del domingo, se vivió un ambiente inmejorable de deporte y sobre todo una experiencia en la que cada uno de los equipos participantes se día un baño de los valores ignacianos que lo acompañan.
Por supuesto hubo ganadores en lo deportivo, el Loiola Indautxu de Bilbao se impuso al Santi Ignasi de Sarriá en fútbol, repitiendo victoria al imponerse también al San José de Valladolid en baloncesto masculino, en el baloncesto femenino, fueron sus vecinas del Tabirako Jesuitak de Durango las que alzaron el trofeo, y evitando que repitieran victoria las chicas de Indautxu, y finalmente el Recuerdo de Madrid se vió superado por las anfitrionas en voleibol, resultado las chicas de La Inmaculada vencedoras.
Dicho el dato, la verdadera victoria es para nuestro alumnado, y toda la Compañía, que en el evento de la Inmaculada, con más de 150 voluntarios entre alumnos, antiguos alumnos y trabajadores, permiten mantener viva esta tradición que cada año sigue creciendo y haciendo honor al legado que nos han transmitido, convirtiéndose en uno de los ejemplos de ‘en todo amar y servir’.


























































