La Iglesia de Salesas (Oviedo) fue este 31 de julio el lugar donde jesuitas y amigos de la Compañía en Asturias se juntaron para celebrar la fiesta de San Ignacio. En una eucaristía presidida por José Luis González Miranda, concelebrada por bastante de quienes trabajan en las obras de Oviedo y Gijón. Además, el coro conjunto con gente de las misas dominicales de Salesas y la Inmaculada ayudó a la celebración, en la que se hicieron presentes muchas personas vinculadas al proyecto SJ. También se acercaron muchos turistas que, pasando estos días por Asturias, se sienten parte de la familia ignaciana.
En su homilía, José Luis insistió en el sentido de la misión, evocó la historia de los jesuitas y sus obras en estas tierras, y arrancó una sonrisa al evocar aquella primera carta en la que se pidió, ya en el siglo XVII que se enviase jesuitas a estas tierras, donde «había buenos indios que evangelizar».
Al acabar la celebración pudimos compartir un vino y unos bollinos preñaos en el salón Arrupe.





