«La paz comienza con la dignidad». Con ese lema se ha celebrado este viernes 6 de febrero la Vigilia de oración con motivo de la jornada contra la trata de personas. En la Iglesia del Sagrado Corazón, y preparada desde el secretariado de migraciones, la invitación congregó a un grupo bien diverso, de personas que muestran la sensibilidad de la iglesia ovetense ante una realidad trágica. Todos se dieron cita para orar. Con sencillez, sin ningún tipo de artificio, la palabra, el canto y la memoria de tantas personas que sufren por la tragedia de la trata en todas sus formas fueron guiando la oración. Enconmendándonos a Santa Josefina Bakhita, cuya historia es también la historia de una libertad conquistada, fuimos recorriendo los cinco continentes. Africa, Europa, América, Asia y Oceanía mientras las luces se encendían en señal de esperanza. Primero cinco grandes velas, después muchas más pequeñas, una por cada persona asistente, que terminamos depositando a los pies de la santa africana para pedir a Dios, por su intercesión, que ayuda a la humanidad a acabar con esta lacra.















